jueves, 20 de septiembre de 2007

hoy como ayer


Hoy como ayer Monarquía e Iglesia unidos de la mano, fijando la ideología que imponga la necesidad de entender que debe existir alguien (ellos) por encima del individuo.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

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Estaba tratando de averiguar esto del número de católicos y me encontré esta noticia en el ADN:

"Si el Cielo existe, las mujeres serán allí mayoría. Al menos en España, a tenor de la encuesta sobre la práctica religiosa elaborada por Investiga (antigua Gallup), que afirma que casi la mitad de las españolas (el 45%) se declara católica practicante, frente al 29% de hombres que dice serlo.

España es un país de católicos. Tres de cada cuatro españoles (el 73,8%) declaran pertenecer a esta religión. Aunque sólo rezan y van a misa habitualmente la mitad (el 36,3%), porcentaje que aumenta en el caso de las mujeres, informa EFE.

Hombres y mujeres también se diferencian a la hora de declararse ateos. El 11,5% de ellos declara que no cree en la existencia de Dios, frente al 7,6% de las mujeres.

Además, un 4,2% de hombres y un 4,8% de las mujeres tienen otra confesión religiosa distinta del catolicismo, mientras que el 10,2% de los españoles declara que la religión les es indiferente.

Los datos son similares al último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que cifraba en 77,6% el número de católicos en España.

Los menos creyentes, los de 25 a 34 años

Los mayores son los más devotos en España. Dos de cada tres personas de más de 65 años acude habitualmente a misa. Son los españoles de entre 25 y 34 años los que menos practican su fe: sólo el 18,7%. Incluso son superados por las personas de 15 a 24 años (25,1% de practicantes).

La encuesta también indica que ir a misa o no puede ser una cuestión de clase: los católicos no practicantes predominan en las clases alta, media-alta y media, mientras que los que sí practican la religión en las clases media baja y baja."

No puedo añadir más que no me extraña que los ricos no crean pero quieran que mantener el estatus y que los pobres traguen es...

Falta de moral y sobra exceso de miedo en el bolsillo

Nos cuenta hoy el mundo la imposibilidad de apostatar en las diócesis de Madrid y Valencia.

Según una reciente encuentas de Investiga, se reconocen como católicos el 73,8% aunque sólo la practican habitualmente el 36,6%... que esto es como decir que eres el Rocco Sifredi del barrio y al final solo hechas un casquete en años bisiestos. Es decir que de lo que dicen a los que realmente son hay un trecho. El problema es que esto nos cuesta dinero a los españoles. Hay mucho que pasan y que si luego la Iglesia los quiere computar para estorsionar al Gobierno de turno pues vale.

Sólo unos pocos van y tratan de que se les borre de la lista de los católicos. Esto es apostatar. Algo en lo que el clero debería hacer muy poco, tratar de hablar con el indivíduo y luego, si no tienen suerte, coger la goma y usarla.

Deberían, pero claro, igual la gente se queda con al cantinela de que se puede hacer, dejar la Iglesia, y lo que ello representa, menos pasta para los atropellos ciudadános de Rocco y sus secuaces.

Como eso no lo pueden permitir y por ello se saltan, una vez más, el Estado de Derecho... y luego dicen que no debe existir una asignatura para Educación para la Ciudadanía.

martes, 18 de septiembre de 2007

La gran Via

Es uno de los grandes símbolos de Madrid. Hace tiempo otra buena amiga me comentó que en esta ciudad veía más vagabundos, sin techo o como prefiráis calificar a esa gente que no tiene más futuro que llegar al día siguiente y sin más propiedad que lo que llevan puesto, que en otras ciudades. A mi en su momento me molestó el comentario. Llevado por un rancio sentido del nacionalismo me sentí insultado y reaccioné, verbalmente, de forma excesiva. Sin embargo creo que debo darle la razón.

En la sociedad actual, que trata de ocultarnos los matices ocres de la vida, el olor agrio de las dificultades o el dolor de la soledad enfrentarnos a ellos supone una sorpresa. Un disgusto que tratemos de anestesiar con rapidez para que las reflexiones no nos molesten en la rutina diaria.

El caso es que el otro día, acompañado de Belén nos topamos con un individuo que pedía unas monedas. De tantos que puedes cruzarte él era la máxima expresión del patetismo. Vestido de algo que debía ser un superhéroe, la tela fea, mal cortada, absurda no engaña la barriga, la espalda caída una cara de abandono.

Ni ella ni yo dijimos nada, luego nos miramos y solo acertamos a expresar el dolor que producía ver a alguien tan desamparado, el acongojo de saber que detrás de aquel esperpento textil debía existir una persona.

Hoy, tranquilo en mi puesto de trabajo me ha vuelto a recorrer este sentimiento al ver su foto publicada en un gratuito.

Un tema ciertamente espinoso

Tengo una amiga, Diana, que tiene la virtud de mostrarme una perspectiva diferente de una multitud de temas. En concreto, en una ocasión nos plenteó abrir foro para tratrar de profundizar sobre la prostitución y tratar de averiguar si los planteamientos clásicos son correctos o se deben plantar otros superando posibles visiones moralistas.

Yo aun no soy capaz de postularme, pero dejo dos puntos de vista para abrir un poco el debate:

Antonio campos en ADN propone lo que se puede resumir en "El sexo es divertido cuando todos se divierten. Gladis está harta de arrodillarse ante cretinos, borrachos y violentos." (leer completo)

Desde Yo Puta una visión diferente, que termina con la siguiente reflexión: "Busque otro pecado para rasgarse las vestiduras o si quiere haga un experimento, preguntele a una verdadera Gladis lo que hay de verdad en su trabajo y tome con tiento las respuestas, solemos mentir para que el cliente sea generoso con la “pobre y desvalida puta”." (leer completo)

Vacaciones... uno se olvida hasta las rutinas positivas

Cierto, desde mayo que no dejo rastro de mis pensamientos. Son pocos aquellas personas que se fijan pero a ellos les debo una disculpa.

A mi también, porque debo reconocer que una s de las funciones por la que me decidí a esto de exponer mis opiniones era tratar de ser sistemático.

Así que tras la sucita sesión de disculpas y autofustigación la primara entrada del curso.